La Muerte y Resurrección de los Conejos pt II
Es pertinente, examinar la primera parte de este estudio
Resulta un tanto extraña la evolución del Lapin Canabissien. Steve Irwin, con voz post-mortem, argumentaba que esta clase de cronopios alteran su comportamiento semestralmente, dependiendo principalmente de los ciclos de la luna, los horarios de clase y las tribulaciones de su alma. Recientes estudios han demostrado que los conejos ya no mueren a las 1700 horas, tiempo -6:00 Greenwich. Si no que ahora, esa temible campanada del reloj ya no es percibida a causa de encontrarse lejos del lugar donde se origina. Gran desastre. El pobre conejo ya no muere, queda a la expectativa, orejas atentas, a sentir esa cosquilla que le sacudía el cuello, dejándolo inconscientemente dormido en un santiamén. En cambio, debido a la distancia existente entre la campanada Westminister y la capacidad auditiva del sujeto en estudio, él solo alcanza a percibir la balbuciante voz de un maestro que diserta de no-me-importa-el-tema. El conejo, entonces, queda zombie y con ojeras; no es mas que una sombra que espera pescar el vuelo de Morfeo en un instante; un taciturno que ansia una oportunidad de morir un ratito, solo un poquito, para después resucitar de entre los dormidos dos horas mas tarde...
Este desorden, o desmadre, como lo llamarían algunos, causa una incontenible ola de relaciones causa-efecto que trastornan el modus vivendi del conejo en cuestión. Ahora, padece de insomnio y el mal crónico de fumar en exceso a altas horas de la madrugada. Si bien es cierto que la taquicardia trepidante que lo incomodaba a la fecha del primer estudio ahora es inexistente, esta ha sido remplazada por una avidez de vivir cada vez mas rápido, un mal que terminara por petrificarle el hígado y los pulmones, claro, en el muy largo plazo, al menos eso espera y esperamos, si no, unas disculpas y usted dispense... pero es mejor no divagar y enfocarse al problema principal: el cronopio ahora es insomne!!!
Algunas luciérnagas alcanzan a comprender este mal que pesa sobre los párpados, pudiendo afirmar, con voz autorizada para ello, que esto le revienta la madre a uno y que lanzarle dos valiums al monstruo es como aventarle cacahuates a Goliat. Este se los terminara comiendo, antes de que caigan al suelo, tal vez con un poco de salsa botanera y limón. Por eso es mejor esperar a que llegue el sueño solito, fumando si se puede, como quien espera a su cita, sabiendo de antemano que esta llegará indudablemente tarde... tarde como siempre...
...Tarde como ahorita. Siempre es demasiado tarde...
Resulta un tanto extraña la evolución del Lapin Canabissien. Steve Irwin, con voz post-mortem, argumentaba que esta clase de cronopios alteran su comportamiento semestralmente, dependiendo principalmente de los ciclos de la luna, los horarios de clase y las tribulaciones de su alma. Recientes estudios han demostrado que los conejos ya no mueren a las 1700 horas, tiempo -6:00 Greenwich. Si no que ahora, esa temible campanada del reloj ya no es percibida a causa de encontrarse lejos del lugar donde se origina. Gran desastre. El pobre conejo ya no muere, queda a la expectativa, orejas atentas, a sentir esa cosquilla que le sacudía el cuello, dejándolo inconscientemente dormido en un santiamén. En cambio, debido a la distancia existente entre la campanada Westminister y la capacidad auditiva del sujeto en estudio, él solo alcanza a percibir la balbuciante voz de un maestro que diserta de no-me-importa-el-tema. El conejo, entonces, queda zombie y con ojeras; no es mas que una sombra que espera pescar el vuelo de Morfeo en un instante; un taciturno que ansia una oportunidad de morir un ratito, solo un poquito, para después resucitar de entre los dormidos dos horas mas tarde...
Este desorden, o desmadre, como lo llamarían algunos, causa una incontenible ola de relaciones causa-efecto que trastornan el modus vivendi del conejo en cuestión. Ahora, padece de insomnio y el mal crónico de fumar en exceso a altas horas de la madrugada. Si bien es cierto que la taquicardia trepidante que lo incomodaba a la fecha del primer estudio ahora es inexistente, esta ha sido remplazada por una avidez de vivir cada vez mas rápido, un mal que terminara por petrificarle el hígado y los pulmones, claro, en el muy largo plazo, al menos eso espera y esperamos, si no, unas disculpas y usted dispense... pero es mejor no divagar y enfocarse al problema principal: el cronopio ahora es insomne!!!
Algunas luciérnagas alcanzan a comprender este mal que pesa sobre los párpados, pudiendo afirmar, con voz autorizada para ello, que esto le revienta la madre a uno y que lanzarle dos valiums al monstruo es como aventarle cacahuates a Goliat. Este se los terminara comiendo, antes de que caigan al suelo, tal vez con un poco de salsa botanera y limón. Por eso es mejor esperar a que llegue el sueño solito, fumando si se puede, como quien espera a su cita, sabiendo de antemano que esta llegará indudablemente tarde... tarde como siempre...
...Tarde como ahorita. Siempre es demasiado tarde...






4 Comments:
"Siempre es demasiado tarde..." que proyeccion ehh =)
no no te creas
no siempre es tarde... mi clase de 8 no es tarde....
no entiendo nada
te platico al ratito
coneeeeee
ya cambia de post
y pasa a saludar mas seguido
(virtual y presencial)
saluditos =)
que tal el uma e?? jajaja.... pues como te explico que compartimos el mismo mal!!!..... y las horas que parecen tan infinitas pasan entre olas de humo ...
Un saludote!!!
nomas
no me
haces
caso
=(
y no cambias de esta cosa
oyeee
HABLAMEEEEE
para ver que rolloooooo en la semanita SANTAAAA jajja unos diablitos??
=)
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